HOMENAJE A JORGE PERUGORRIA

 

En Villaverde, como en todo Madrid, Pichi ". es el chulo que castiga..", según reza la famosa canción revisteril. Sin embargo, en Cuba este nombre se refiere a un personaje muy querido y admirado, independientemente de la personalidad que adopte: alegre homosexual en "Fresa y Chocolate", en "Guantanamera" camionero machista, pícaro glotón en "Lista de Espera" o el atormentado marielito de "Miel para Oshun". El apodo hace referencia inequívoca a Jorge Perugorría, uno de los actores latinos más solicitados del panorama internacional.
Le conocí recién llagado a Madrid tras el fulgurante éxito de "Fresa y Chocolate". José Carlos Plaza le preparaba para obviar su acento cubano en "Dile a Laura que la quiero", de José Miguel Juárez. El director le convenció para que hiciera una breve y glamourosa aparición en un spot de Guía del Ocio. Era su primer, y creo que último, contacto con el mundo de la publicidad.
Ocho años y muchas películas después, ambos nos embarcamos en "Miel para Oshun". Cuando me ofrecieron participar en esta película no lo dudé un instante. Es difícil encontrar un proyecto más atractivo que rodar una road-movie en Cuba con un equipo totalmente cubano liderado por Humberto Solás, director de la mítica "Lucía", y con la siempre poderosa y atractiva presencia de Pichi. Me parece imposible encontrar mejor compañía para moverse por la geografía cubana.
A pesar de su extensa y excelente filmografía, Pichi siempre estaba al pie del cañón para colaborar con el equipo ya fuera empujando el anciano Moskovitz, transportando la Betacam Digital, tomando un trago de ron o utilizando su encanto personal para que alguien nos dejara rodar en su casa. Participaba con todas las consecuencias en los avatares del equipo con una sola salvedad. A la hora de comer no degustaba el arroz, los moros y la pieza de carne que nos correspondía a cada miembro del rodaje. Y no lo hacía por clasismo sino muy a su pesar, ya que tenía que conformarse con algo de fruta y las milagrosas pastillas que Isabel Santos le trajo de México, pues Solás le sometió a un estricto régimen para que recuperara la esbelta figura que tenía cuando rodó "Fresa y Chocolate". A pesar de la obligada renuncia a las delicias culinarias y a los tragos de ron, en el rostro de Pichi se dibujaba permanentemente la mejor de las sonrisas y siempre tenía agradables palabras para quienes le reconocían por la calle y se acercaban a saludarle.
Desgraciadamente, mi experiencia con tan magnífica compañía se ciñó a la ciudad de La Habana. Porfirio Enríquez tuvo la inmensa fortuna de completar el accidentado periplo hasta Oriente. Cada vez que veo "Miel para Oshun" deseo que se me vuelva a presentar la oportunidad de adentrarme en el mundo cubano de la mano de gentes como Solás y Perugorría.


Tote Trenas

 

 

Cuando iniciamos el casting de Volaverunt, queríamos un actor que fuese capaz de expresar todo el mundo interior de un artista como Goya a través de la mirada. Tras pensarlo mucho, y conscientes del handicap que representaba interpretar un papel tan español para un actor cubano, llamamos a Pichi. Tanto Bigas como yo pensábamos que Perugorría era uno de esos raros actores carismáticos, un verdadero animal de cámara, aunque no fuera oriundo de Fuendetodos. Él, a sabiendas de que el reto era enorme, y de que se exponía a severas críticas, aceptó el desafío. Yo jamás me arrepentiré y espero que él tampoco, ya que hizo un trabajo excepcional.
Durante este periodo tuve ocasión de frecuentar mucho más a Pichi y a Elsa. Me impactó enormemente su calidad humana, su conciencia social que le ha convertido en una pequeña ONG allá en "su Habana", una Habana que será siempre su punto de referencia, por mucho que el destino le haya deparado una carrera internacional.
Para terminar, y como anécdota, tengo que reconocer que Elsa y Pichi han logrado batir mi récord personal de natalidad, marca difícilmente superable. Les deseo desde aquí, a ellos y a sus niños, toda la felicidad del mundo.

Mate Cantero

Es nieto de un español de origen vasco que emigró durante la Guerra Civil española a Cuba. Su trabajo como actor comenzó en Cuba con pequeños papeles de teatro y cine, hasta que en 1993, Tomás Gutiérrez Alea, director de cine también de nacionalidad cubana, le eligió para que interpretara a uno de los protagonistas de Fresa y chocolate. Su papel es el de un homosexual que lucha contra la intolerancia y por la libertad en el régimen de Fidel Castro. Está basada en un guión de Senel Paz.

Esta película fue presentada en abril de 1993, en el Festival de Cine Latinoamericano de La Habana. Y meses más tarde, el 11 de diciembre de 1993, obtuvo ocho galardones en el XV Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, entre ellos el Gran Premio "Coral" y el premio a la mejor actuación masculina, otorgado a Jorge Perugorria.

En febrero de 1994, recibió el "Oso de Plata", Premio Especial del Jurado, en el Festival Internacional de Cine de Berlín. En mayo de 1994 visitó nuestro pais para promocionar su trabajo en "Dile a Laura que la quiero", una comedia romántica del español José Miguel Juárez, donde interpreta a un joven don Juan.

Debido a este trabajo, aplazó unos meses el rodaje en Colombia de "Edipo alcalde", basada en un guión escrito por Gabriel García Márquez.

A lo largo de 1995, ha protagonizado "Guantanamera" de Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío; "Un asunto privado", el primer largometraje de Imanol Arias, y "Cachito" de Enrique Urbizu.

En 1996 trabajó bajo la dirección de Bigas Luna en "Bambola", donde encarna a un hombre obsesionado al límite por una mujer.

En 1997 interviene en "Cosas que dejé en La Habana" de Manuel Gutiérrez Aragón, que se estrenó en enero de 1998.
En 1998 trabaja en dos películas: Sidoglio Smithee y Doña Bárbara. Al año siguiente aparece en Tierra de fuego, Cuando vuelvas a mi lado y en Volavérunt, película en la que interpreta al pintor Francisco de Goya.

En 2000 interpreta a un ciego en Lista de espera, del director Juan Carlos Tabío.

Jorge Perugorría reside en La Habana junto con su mujer y sus cuatro hijos.


Filmografía

1993 "Fresa y Chocolate, de Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío

1994 "Derecho de Asilo", de Octavio Cortázar
"Dile a Laura que la quiero", José Miguel Juárez

1995 "Guantanamera", de Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío
"Un asunto privado", de Imanol Arias
"Cachito", de Enrique Urbizu
"Edipo Alcalde", de Jorge Ali Triana

1996 "Bambola", de Bigas Luna
"Amor vertical", de Arturo Sotto

1997 "Navalha na carne", de Neville D'Almeida
"La vida según Muriel", de Eduardo Muliewicz
"Cosas que dejé en La Habana", de Manuel Gutiérrez Aragón
"Doña Bárbara", de Betty Kaplan

1998 "Estorbo", de Rui Guerra
"Cuando vuelvas a mi lado", de Gracia Querejeta
"Volavérunt", de Bigas Luna

1999 "Tierra de fuego", de Miguel Littin

2000 "Lista de espera", de Juan Carlos Tabío
"Miel para Oshún", de Humberto Solás